ADVERTENCIA:

En este portal se expondrá mi opinión sobre lo que me plazca, si cualquiera de los siguientes textos te agrada o en caso contrario te causa alguna "indigestión" puedes comentar tu opinión y será respetada. Si de lo contrario solo vienes a criticar sin fundamentos entonces te invito cordialmente a que te largues a otro lugar.

domingo, 14 de noviembre de 2010

El lecho de muerte de Esperanza

Era una noche calurosa, y ella se encontraba tendida en su lecho de muerte, arropada por unas demacradas sabanas color trigo que reflejaban el gasto de los años. Ahí se encontraba ella, enferma y moribunda en su cama, con su estertórea respiración como única melodía de fondo. La habitación estaba casi a oscuras, iluminada por apenas cuatro velas derramadas que también parecían perder la vida. Las paredes tenían telarañas en las esquinas y estaban manchadas con algo que a primera vista cualquiera confundiría con sangre seca. En esas cuatro paredes no había nada más que un polvoriento reloj colgado de un clavo torcido, también se encontraba una pequeña mesa de noche, de madera de roble, sobre la que estaba un jarrón decorado con rostros de niños, pero sin flores. Diagonal a la cama se situaba una vieja ventana de madera entrejunta, por ella soplaba una escasa  y fría brisa. Todo esto hacía parecer aquel lugar una cripta.

Pero aquella moribunda mujer parecía no ser la única persona en la habitación, también estaba un extraño hombre sentado en un rincón, vestido con ropas de gala color marrón y de corbata roja. Su rostro no se dejaba mostrar detrás de las sombras danzantes que escapaban de las velas. Aun así se podía divisar que aquel hombre tenia un rostro anciano, arrugado como la corteza de un árbol, con una barba blanca áspera y con muchas canas en su cabello. Este misterioso hombre estaba postrado como un espectro en una mecedora que no se movía, con su enigmática mirada escondida entre las sombras, que de pronto reflejaban el fuego de las velas.

Ella, con su cara pálida y sudada por el calor de la fiebre, con las manos temblorosas y su gran cabellera castaña enredada y desarreglada, miraba el vacío de su techo, arropada en su lecho con esas sabanas color trigo tan demacradas como su alma. Sus labios estaban resecos y quebrantados como ruinas de un hogar abandonado. Su respiración se hacia mas lenta con cada suspiro. En sus ojos enfermos y enrojecidos había una expresión parecida a la del asombro, abiertos de par en par, con las pupilas dilatadas mirando fijamente hacia el infinito vació de su techo.

Entonces empieza a hablar con notable debilidad:
–– Estoy sola, siempre lo he estado menos en mis sueños… mi vida envejeció en la agridulce espera de ese gran sueño que vivía a diario en mis pensamientos. En mis sentimientos nunca encontré que todo aquello era una ilusión.
Es mejor imaginar la felicidad que vivirla –– dijo ella mientras sus ojos se aguaban –– siempre se siente mejor el amor cuando lo imaginamos que cuando lo encontramos en la realidad. El sufrimiento es mejor vivirlo que martirizarlo en nuestros pensamientos… ¿Por qué vivimos de ilusiones y de sueños? ¿Por qué nadie me enseño un camino distinto en todos estos años? ¿Cómo una niña inocente e indefensa puede elegir la vida cuando te enseñan a morir en el tiempo? ¿Por qué solo nos enseñaron la vulgar esperanza? ¡Solo fe! Y esperanza.

De pronto cierra su boca para difícilmente tragar saliva, como a quien se le hace un nudo en la garganta y continúa diciendo:
–– ¡He vivido como todos! sufriendo más por los pensamientos que por los sentimientos. Sonriendo más con los pensamientos que con los sentimientos… ¿Por que nadie se da cuenta de todo esto a tiempo? O tal vez nunca quisimos despertar de este trance por el miedo de abandonar nuestro veneno, nuestro veneno que a diario llamamos sueños. Pero no soy distinta a ti, ni a nadie, todos vivimos de la misma manera, ¡Todos somos cadáveres que intentan encontrar la vida en un mañana, ¡En un mañana que nunca llega mientras torturamos nuestro presente!

Por una pequeña esquina de la entrejunta ventana entra una gélida brisa que recorre el lugar, las velas empiezan a bailar con la brisa como pareja y con cada movimiento estas casi iluminan por completo el rostro de aquel hombre que aun estaba postrado en su atormentarte silencio. Ahora con mayor claridad se notaba que aquel hombre tenia pintada una sonrisa tosca, tiesa como la de un maniquí, casi malévola, que de pronto fue cambiando a una sonrisa de compasión ingenua, como aquel que sonríe ante la ingenuidad de un niño.

Ella, sin parpadear, aun mirando fijamente el oscuro vacío de su techo continua hablando:
–– ¿Por que la esperanza es tan vulgar? He fracasado tantas veces en mi vida y siempre me he levantado para volver a caer. A pesar de que nunca perdí la esperanza mi vida ha sido miserable. Fui ingenua y todos me traicionaron por ello, hasta mis pensamientos e ilusiones me han traicionado. Dios también me ha traicionado, y al parecer ni siquiera el Diablo se ha aparecido para llevarme con él –– dijo mientras volteaba para mirar hacia aquel anciano de sonrisa misteriosa ––

Pero aun así nunca perdía la esperanza ––continuó ella diciendo ––. La ilusión y la esperanza eran la mascara que siempre usaba para cubrir el rostro del amargo y continuo sufrimiento. Cuando estaba derrotada siempre imaginaba un futuro mejor junto a muchas personas buenas, junto a dos hijos hermosos, y junto a un esposo que me amara plenamente en un lindo hogar… eso me hacia sonreír para poder continuar.

El hombre de rostro anciano se levanta de la vieja silla. Las sombras vuelven a tapar completamente su misterioso rostro mientras vuelve la cabeza hacia ella y le dice con una voz susurrante:
–– El hombre se ha perdido a si mismo en la esperanza… la vida nunca llegara mañana, el cuerpo es la celda que los convierte en cadáveres, y los sueños son la prisión de sus desesperadas almas... no existe juez, ni nadie a quien condenar.

Ella, con la mirada de vuelta al vacío, inhala con profundidad y dejando salir varias lágrimas y dice:
–– Por primera vez no tengo esperanza, y por primera vez no siento miedo… mi vida ha sido una ilusión muy lejos de la realidad. Al igual que la vida de todos los ilusos que aun viven en este mundo. Todos están acompañados pero siguen estando solos fuera de sus pensamientos, fuera de sus miserables sueños. No se quien soy, no se que es todo esto… pero siento que he abierto los ojos por primera vez y para siempre. Ya es demasiado tarde, pero ahora que he perdido toda esperanza por fin no tengo miedo, la esperanza fue mi único veneno, un veneno lento y despiadado ¿que irónico no? dicen que la esperanza es lo ultimo que se pierde, y cuando la pierdes es cuando te das cuenta que era tu mayor maldición... ahora solo quiero que todo termine.

Al terminar de escuchar aquellas palabras, aquel hombre la miró fijamente desde las sombras, su rostro ahora pinta un paisaje helado, mas escalofriante. Pasaron no mas de dos minutos en el reloj de pared sin que nadie se moviera en aquel tétrico lugar, luego el hombre se desvaneció en el aire, tal como si se tratase de una figura de humo o un fantasma desapareciendo.

Esa noche de febrero Esperanza de 33 años de edad murió con lo ojos abiertos, nunca los volvió a cerrar, y en su lecho de muerte siempre estuvo sola… nadie lloró su cuerpo, y nadie asistió a su funeral.

Autor: Zaratustra.

El flujo de la existencia

Hay sensaciones que si pudieran durar por el resto de nuestras vidas nos ahorrarían un montón de desdichas, pero nada en la vida es estático, todo tiene que cambiar y moverse mientras se tenga vida. Por eso el reto está en nunca dejar de moverse... pase lo que pase nunca detener por nada ni nadie el flujo de nuestra vida.

Zaratustra.

sábado, 9 de octubre de 2010

El viajero y los tres caminos


Erase una vez un joven viajero que buscaba el tesoro de la vida. Después de largas búsquedas y recorridos por el mundo, el joven llega un lugar que conducía a este anhelado tesoro. En este lugar habían tres caminos, tres caminos que eran completamente distintos. Y a pesar de que al final de cada camino habían tres tesoros distintos, todos seguían siendo el tesoro de la vida. En el suelo de la entrada de cada camino había una advertencia que decía que solo se podía recorren un camino a la vez y sin poder regresar a menos de que muriera, y que ademas cada camino tenia una dificultad de igual magnitud, así que el joven tenia que decidir bien.

Estos caminos estaban ubicados a la derecha, centro e izquierda del joven viajero y todos eran aparentemente iguales. El joven decidió tomar el camino de la derecha y al entrar emprendió su largo viaje. En la entrada de este camino había unas grandes plantas frutales y un pequeño río justo al lado del camino que corría en dirección al tesoro. El único problema aparente de este lugar era que el suelo estaba lleno de muchas rocas, algunas filosas y sobresalientes. El joven tomando en cuenta el largo recorrido que tenia que emprender dedujo que seria un poco molesto pero de igual forma tomaría el riesgo.

Habían pasado ya más de dos semanas y el joven caminando. Ya los zapatos se le habían desgastado, tenia los pies adoloridos con ampollas, y a pesar de que tenia suficientes frutas y agua a su alrededor, sintió que se había equivocado de camino.

Así que exclamo:

- ¡Si tan solo pudiera elegir otra vez! Este camino es muy difícil y tedioso.

De pronto, justamente después de pronunciar esas palabras apareció la sombra de una silueta humana en el fondo del río, se llamaba Decepción, aunque algunos le llamaban Pesimismo.

Esta extraña silueta le habló al joven y le pregunto:

- ¿Te has cansado de este viaje? Aun no has llegado al final, pero si tus pies están tan cansados y adoloridos puedo cumplirte un deseo. Este es mi trabajo, puedo permitir que comiences alguno de los otros dos caminos de nuevo si así lo deseas.

El joven preguntó:

- ¿Y que si alguno de los dos caminos también es rocoso?

A lo que la extraña silueta le respondió:

- Yo te prometo que cualquiera de los otros dos caminos serán distinto a este, recuerda que los tres caminos poseen características completamente distintas.

El joven agregó:

- Ya conozco estos trucos, seguro los otros caminos no serán rocosos, pero apuesto a que no habrá comida o agua abundante como aquí, esta es la trampa de recorrer caminos, al principio hay un letrero que dice claramente que hay dificultades de igual magnitud en todos ellos, así que de alguna u otra forma tendré dolencia.

La silueta dijo:

- Veo que entendiste bien el letrero del comienzo… pero si entonces sabes esto deberías de dejar de quejarte y continuar tu camino soportando lo que te toca.

El joven lo mira con duda y le pregunta:

- Tú me has dicho que puedes cumplir deseos ¿no? ¿Puedes cumplirme tres deseos? Así como los magos de los cuentos.

La silueta responde:

- Nada en la vida es tan bonito como en los cuentos, solo puedo cumplirte el deseo de cambiar el camino que estas recorriendo, y cumplo un solo deseo, un solo cambio, solo tendrás una oportunidad de cambiar.

El joven sopesa un momento lo que dijo la silueta y luego muestra una sonrisa de astucia, y le dice:

- Pues entonces deseo caminar los 3 caminos, estoy pidiendo solo un deseo, así que esto debería valer ¿no? No estoy pidiendo tres deseos, solo uno y es que deseo caminar los tres caminos a la vez. De esta manera podré estar seguro de cual de ellos es el indicado para mi, ¿y por que no? Hasta podría quedarme con los tres tesoros si me lo propongo.

La silueta un poco sorprendida con las ambiciones del joven le responde:

- Pues fíjate que eres el primero que me pide este deseo, otros solo pedían cambiar a un camino distinto, nunca se detenían a explorar mi propuesta, pero tienes razón, tu deseo no viola las reglas, así que puedo cumplírtelo pero solo una vez y es probable que tenga el triple de consecuencias.

El joven exclama:

- ¡Pues entonces que así sea! igualmente cualquier camino trae consecuencias al recorrerlo. Tendré el peso de soportar tres consecuencias de la misma magnitud pero podré recorrer los tres camino y conseguir tres tesoros, vamos ¡cúmpleme ya mi deseo!

La silueta lo observo fijamente por unos segundos y luego dijo:

- Ya que insistes... ¡deseo concedido!

En ese instante el cuerpo del joven se empezó a dividir en tres: cabeza, torso y pies. La cabeza fue enviada a un camino empinado con un techo de un metro de altura donde ella podía rodar y llegar fácilmente al tesoro. Los bazos pagados al torso se quedaron en el camino pedroso que el joven venia recorriendo, de manera que como esta parte del cuerpo no tenia nariz para respirar se lanzo al río y la corriente lo llevo sin problema hasta el tesoro. Y por ultimo, los pies fueron llevados al camino que faltaba, en este camino no había ni agua ni frutas porque estaba en el aire, era una montaña completamente vertical, con una gran cuerda gruesa y solo habían dos águilas gigantes que podían llevar volando a los pies sin problema alguno.

Al final, después de un largo recorrido y cuando cada parte del cuerpo del joven llega al lugar del tesoro se lleva una gran sorpresa:

El tesoro del camino que recorrió la cabeza eran una botas doradas, al lado había un letrero que decía: “usa estas botas y disfrutaras el tesoro de la vida.”

El tesoro del camino que recorrieron los brazos era un sombrero dorado, este tenía un letrero que decía: “usa este sombrero y disfrutaras del tesoro de la vida.”

Y por ultimo, el tesoro del camino que recorrieron los pies eran unos guantes dorados con un cartel que decía: “usa estos guantes y disfrutaras del tesoro de la vida.”

Detrás de cada tesoro había un ultimo letrero igual para cada uno que decía: “si la persona no desea aceptar el tesoro de la vida se le permitirá volver al principio y una vez que salga del camino todas las consecuencias ocurridas aquí dentro perderán efecto, tal como si nunca fuesen pasado.”

El joven como no pudo usar el tesoro por estar dividido decidió devolverse para revertir toda esta locura y volver a ser una persona completa… pero ya le era imposible regresar. Los brazos no podían nadar en contra de la corriente del río, la cabeza no podía rodar cuesta arriba y las águilas se habían muerto de hambre, los pies no pudieron bajar por la cuerda. Así que nunca regresó y nunca volvió a ser uno.


Autor: Zaratustra.

viernes, 1 de octubre de 2010

No existen


Un alma que desangra lagrimas de dolor, heridas de un desesperante vacío dentro de rotos pensamientos. Esto es lo que sucede cuando cedes el amor y la pasión a quien luego te cuestiona. El Dios que tanto adoras ya no desea tus plegarias. La saliva se ha vuelto mas amarga que la hiel y los días se tornan en interminables noches lúgubres sin pasado, sin presente y sin futuro. Él lo era todo, era tu magnánima creencia y ahora te ha abandonado. Él fue tu sueño y tu tesoro, nunca dudaste de sus palabras, y ahora en el olvido te ha ahogado. Cuando él estaba frente a ti, tu tan solo veías una imagen fabricada por tu ego, tu condición y tu mente. En realidad "él" no existió, tu sufrimiento tiene como bases la inexistencia, pero su dolor sigue siendo una consecuencia.

Zaratustra

lunes, 2 de agosto de 2010

Él



Un día, de los árboles empezaron a llover flores, pues él se había convertido en uno con ellos. Se había marchado envuelto en existencia, y en este lugar dejó una luz, era la muestra de que nunca mas volvería de la misma manera.

Autor: Zaratustra.











Imagen: http://bosquesfera.blogspot.com/

lunes, 17 de mayo de 2010

¿Dioses?


"¿Dioses? Tal vez los haya. Ni lo afirmo ni lo niego, porque no lo sé ni tengo medios para saberlo. Pero sé, porque esto me lo enseña diariamente la vida, que si existen, ni se ocupan ni se preocupan de nosotros"

Autor: Epicuro


sábado, 15 de mayo de 2010

Una buena metáfora de la ralidad

Esta es una historia japonesa con la que me topé hace algún tiempo en una de mis búsquedas nocturnas en la red. Desde el momento en que la leí se convirtió en una de las mejores cosas que he leído. Léanla:

"Érase una vez un hombre que trabajaba en una cantera. Trabajaba mucho y muchas horas, pero su sueldo era muy escaso y no se conformaba.

¿Y quién se conforma con lo que tiene? Ni siquiera los emperadores, o sea que un picapedrero que trabajaba mucho y casi por nada ¿no iba a hacerlo?

Se quejaba de la dureza de su trabajo y un día exclamó, suspirando: «¡Ojalá fuera rico y pudiera descansar en un diván con una colcha de seda!». Y bajó un ángel del cielo y le dijo: «Eres lo que has dicho». Y de repente era rico, y descansó en un diván con colcha de seda.

Pasó por allí el rey con jinetes delante y detrás de su carruaje y con un parasol dorado para protegerse la cabeza. Cuando el hombre rico vio aquello, se enfadó porque él no tenía un parasol dorado y no se conformaba. Suspirando, dijo: «Ojalá fuera rey». Y el ángel volvió y le dijo: «Eres lo que has dicho».

De repente era rey y llevaba muchos jinetes delante y detrás de su carruaje y un parasol dorado para protegerse la cabeza; el sol lanzaba rayos tan ardientes que la tierra se agostaba y se marchitaba la hierba. El rey se quejó de que el sol le abrasaba la cara, de que superaba su poder, y no se conformaba. Suspirando, dijo: «Ojalá fuera el sol». Volvió el ángel y le dijo: «Eres lo que has dicho». Se convirtió en el sol y lanzó sus rayos en todas direcciones, a derecha e izquierda, por todas partes, y agostó la hierba de la tierra y abrasó el rostro de todos los reyes que habitaban la tierra.

Y de repente una nube se interpuso entre la tierra y él, y los rayos del sol rebotaban, y se puso furioso al ver que se resistía a su poder. Se quejó de que la nube lo superase, y no se conformaba con nada. Quiso ser la nube, tan poderosa como ella, y el ángel volvió y le dijo: «Eres lo que has dicho».

Se convirtió en nube, se colocó entre el sol y la tierra y recogió los rayos para que la hierba verdeara. La nube derramó grandes gotas de lluvia sobre la tierra, los ríos se desbordaron y las riadas se llevaron las casas por delante, destruyeron los sembrados con tanta agua. Cayó sobre una roca que no quería ceder, le lanzó chorros de agua, pero la roca no cedía, y se puso furioso porque la roca no cedía a su poder, porque el poder de tanta agua era vano, y no podía conformarse con eso.

Dijo: «Esa roca tiene un poder que supera al mío. Ojalá fuera una roca». Llegó el ángel y lo convirtió en roca, y no se movió ni cuando brillaba el sol ni cuando caía la lluvia.

Y entonces apareció un hombre con un martillo y una gubia para arrancar trozos de la roca, y la roca dijo: «¿Cómo es posible que el poder de este hombre supere al mío y me arranque trozos?», y no se conformaba. Dijo entre lamentos: «¡Soy más débil que él! Ojalá fuera ese hombre». El ángel bajó del cielo y le dijo: «Eres lo que has dicho». Y volvió a ser picapedrero, a arrancar piedras a base de mucho trabajo, y a trabajar mucho por poco dinero... y se conformó...."

Autor: Desconocido




Aunque esta sea una historia irreal su metáfora no se aleja de nuestra realidad. Muchas veces nos quejamos de lo que tenemos y de lo que vivimos y en consecuencia nacen las metas y deseos. Una vez logrados nuestros deseos, nos damos cuanta de que aun no somos felices, han aparecido nuevas inconformidades que generarán nuevos deseos, y estos a su vez nos obligaran a trazar nuevas metas para crear así un circulo repetitivo.

Lo que sucede es que malgastamos nuestras vidas posponiendo nuestra felicidad para el momento que se cumplan nuestros deseos. La felicidad no es una meta, por esto no debemos condicionarla y hacerla dependiente a NADA, ya que de esta manera estaremos creando una situacion de "felicidad" incompleta y efímera. Y aunque no puedo decirte cual es tu felicidad verdadera, puedo decirte que este circulo vicioso definitivamente no lo es, está muy lejos de ella.

Zaratustra.

Vestido de tí

Me tatuaré tus besos y caricias por todo mi cuerpo.
Me perforare cada palabra de tu boca en mis orejas.
Me vestiré con ropas hechas de tu piel desnuda.
Mis lentes reflejarán el sol de tu sonrisa.
Y tu pasado será la suela de mis zapatos.

Así vivo mi presente, vestido de ti.

Y mi caminar seguirá dando vueltas alrededor de tu corazón.
Tal cual como la tierra gira alrededor del sol
Así seguiré transitando yo, vestido de ti, en las calles de nuestro amor.

Zaratustra.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Un mundo unido ?


¿Como se pueden unir las sociedades del mundo si cada una quiere ser la que predomine? El deseo de unión de muchos idealistas es una completa hipocresía, las grandes naciones solo compiten por el domino ante los demás. Por otra parte otras personas desean la unión del mundo, pero esto les parece bien siempre y cuando sus naciones junto a sus ideales sean las que se impongan y se lleven los méritos. Es decir desean una "unión" pero no por encima de su patriotismo.

El comunista desea la unión del mundo, pero que todo el mundo se rija por las bases del comunismo. El capitalismo desea la unión del mundo, pero que este se rija por las bases del capital. Así sucede con el resto de las naciones y sus sistemas, siempre una inepta competencia por la razón y el relucir. Esto también sucede tal cual con las religiones, todas desean un solo mundo, pero que este crea sólo en el dios que cada una dicta. ¿Como puede existir armonía de esta manera? ¿Como pudiese existir unión cuando todos quieren imponer su ideal? tal cual como si se tratase de una competencia, y sencillamente la unión o mejor dicho la armonía no es una competencia.



El problema es que aunque no nos demos cuenta, nuestras vidas están invadidas de interminables divisiones a las que nos aferramos ciegamente. Nos dividimos en clases sociales, en razas, en patrias, en culturas, religiones y en pensamientos; y estas separaciones crean un fuerte ego que nos impide aceptar lo que surge distinto a nosotros (a nuestro pedazo de división), y de este ego es que se alimentan divisiones tan peligrosas como el patriotismo.

Pero el problema no es la división como tal, es el ego que se crea a partir de ella. Es mi idea contra la tuya ¡siempre el ego! Es el orgullo de mi patria contra la tuya. Por muchos acuerdos que tengamos, siempre mi idea será (para mi mente) la mejor manera, difícilmente aceptaremos una idea contraria proveniente de otro, puesto que para una mente egocéntrica esto significaría darle la razón a los demás, y si le doy la razón a otro, este otro me "está dominando", y si me domina "tiene poder sobre mi".

Mientras este pensamiento egocéntrico y cerrado exista nunca viviremos en armonía. Pues esta armonía que muchos anhelan no depende de nuevos o viejos sistemas y métodos. No dependen de nuevos mártires, pactos, mesías o políticas. El patrón sigue siendo el mismo, pues la unión depende de la consciencia y aceptación en diversidad, depende de evitar los radicalismos, fanatismos y aferramientos del pensamiento dividido. Depende de el hecho de que debemos matar nuestros egos y enterrarlos en lo inexistente para así forjar un verdadero comienzo de unión.

Zaratustra.

jueves, 22 de abril de 2010

Haz la Evolución

Hoy, muchas personas celebran el "día de la tierra" y gracias a esto algunos se detienen a tomar consciencia de nuestro enfermo planeta, que a consecuencia de nuestra imprudencia, cada día empeora su condición. Aprovechando este pretexto de celebración les traigo el videoclip del tema "Do the Evolution" de la banda Norteamericana de grunge Pearl Jam.

Do the Evolution es una excelente pieza musical que nos recuerda al "virus" que ha atentado contra el bienestar de la tierra desde sus inicios:




Zaratustra.

Desconocido

Muchas veces he escuchado decir que soy una persona contradictoria, que no tengo propia identidad. Entonces dentro de mi pregunto: ¿Es necesaria una identidad? ¿Y si simplemente "soy" del "tipo" que no tiene identidad? Simplemente no soy algo prefabricado. Hoy puedo decir negro, mañana tal vez blanco. Hoy siento amor, mañana puede que odio. Así no tengo limites, así siento mi libertad.

Mejor piensa en mi como si cada día fuese otra persona, casi distinta. No existe problema alguno en el hecho de que tus ojos me consigan impredecible, contradictorio y hasta paranoico. Lo que sucede es que por ser así, nunca podrás predecir con certeza mi actitud, y esto me convierte ante ti en un ser extraño, un completo desconocido, y la gente teme y desconfía de lo desconocido.

Zaratustra.